Caminata por el centro de Santiago de Chile
Desde el laboratorio Lab Paz - do Think de I+D+E+i+t+a+s, con sede en Bolivia, recibí una invitación para acompañar su primera TRAVESÍA, realizada en el marco de la XXIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile, Doble Exposición. Fue una experiencia en la que recorrimos distintas ciudades —Valparaíso, Santiago y Concepción—, pero esta entrada retrata solamente un día en Santiago, cuando realizamos una deriva urbana junto al arquitecto y artista Alejandro Wagner.
Fue una caminata muy cercana a la figura del flâneur. Recorrimos Santiago de la mano de un observador cuidadoso, deteniéndonos en esquinas, pasajes y pequeños recovecos de la ciudad que fácilmente pueden pasar desapercibidos si no se tiene la mirada de un caminante urbano, alguien que explora la ciudad desde las curiosidades más diversas. Con la mirada particular de cada caminante, cada rollo fue componiéndose desde una primera impresión de la ciudad, registrando fragmentos, ritmos y detalles que aparecían durante el recorrido. Conversábamos sobre arquitecturas, historias y formas de habitar la ciudad mientras avanzábamos entre contrastes constantes entre lo interior y lo exterior, entre espacios más íntimos y el movimiento abierto de las calles. Atravesamos el Museo Nacional, el mercado y distintos sectores del centro de Santiago, dejando que la caminata marcara el ritmo de la observación. Ya casi al final del recorrido, compartimos un shawarma muy bueno, una pausa sencilla que también terminó formando parte de la experiencia y de la memoria de la caminata.
Para esta entretenida caminata, la noche anterior, en el hostal donde estábamos hospedados los viajeros y viajeras, realizamos un pequeño taller de construcción de Vertikálix y revisamos algunos rollos caminados y dibujados previamente para poner sobre la mesa ideas de algunos criterios de paisaje, trazos y ritmos que se podian interpretar en una imagen viva, que teine una imagen secuencial capaz de portar una narrativa y activar la memoria. Teníamos los materiales necesarios: cartón, tijeras, pegamento, hojas A1, masking tape, estiletes y unas cuantas cervezas que acompañaron la noche de creación y conversa. Entre cortes, dibujos y pruebas improvisadas, cada uno fue construyendo su propio dispositivo. Al terminar la noche, ya teníamos los Vertikálix listos para salir a caminar.
Al día siguiente, caminamos.
Ubicación:
Santiago de Chile, Chile.
Institución:
Colectivo Lab Paz, Colectivo Mente Propia, Arq. Alejandro Wagner.




























